Así inició el año escolar en los colegios Dios es Amor y el CDI

El regreso a clases no es solo el comienzo de un calendario académico. En los colegios Dios es Amor y en el CDI acompañados por Conviventia, representa una nueva oportunidad para transformar vidas desde la educación, fortalecer familias y avanzar hacia la erradicación sostenible de la pobreza en comunidades vulnerables de Colombia.

Sede Altos de Cazucá: educación integral con propósito

En Altos de Cazucá, el colegio inició el año con una cobertura actual de 500 estudiantes y el reto de alcanzar los 600. La institución se distingue por ofrecer formación integral basada en principios y valores bíblicos, junto con altos estándares de calidad respaldados por la certificación ISO 9001:2015.

A través del modelo pedagógico Escuela con Propósito, los estudiantes son formados en cuatro dimensiones del ser: cognitiva, trascendente, física y socioafectiva. Además, cuentan con actividades como danza, robótica, deportes e inglés, que potencian talentos y amplían horizontes. Esta apuesta no solo impacta el rendimiento académico, sino que construye bases sólidas para proyectos de vida con sentido y esperanza.

Sede Lucero Alto: innovación y consolidación del equipo

En Lucero Alto, el año comenzó con 142 estudiantes nuevos y 648 antiguos matriculados, con la meta de alcanzar una cobertura cercana a los 800 alumnos. Uno de los principales retos fue la renovación del 30 % del cuerpo docente, logrando integrar talento joven con vocación y compromiso social.

El plan para este año incluye fortalecer la apropiación del modelo Escuela con Propósito, mejorar los resultados en las pruebas ICFES, consolidar la convivencia escolar y avanzar en innovación tecnológica. También se proyecta fortalecer la tienda escolar como espacio de hábitos saludables y autogestión, además de mejorar la infraestructura para ofrecer ambientes de aprendizaje más dignos y modernos.

El lema que guía este año es claro: “Con Dios se vive mejor”, una declaración que busca impactar no solo las aulas, sino también a las familias y a la comunidad.

Barranquilla y Cartagena: liderazgo y excelencia académica

En Barranquilla, el colegio inició clases el 28 de enero con 200 estudiantes desde pre jardín hasta grado undécimo. La institución es reconocida por su alto nivel académico y su formación en principios cristianos, consolidándose como un espacio seguro que forma líderes capaces de impactar la sociedad.

En Cartagena, el inicio estuvo marcado por actividades especiales para los estudiantes de grado 11, quienes participaron en jornadas de crecimiento personal, pensamiento crítico y diagnóstico pre ICFES. Actualmente la sede cuenta con más de 900 estudiantes entre matrícula privada y contratada, y 36 docentes comprometidos con el desarrollo académico y espiritual de sus alumnos.

CDI: atención integral desde la primera infancia

El Centro de Desarrollo Infantil (CDI) abrió sus puertas el 9 de febrero, atendiendo a 104 niños y niñas en modalidad gratuita. La población es diversa: colombianos, colombo-venezolanos, venezolanos, un niño chileno y miembros de la comunidad Emberá Chamí.

El CDI ofrece alimentación balanceada con seguimiento nutricional, acompañamiento psicosocial, formación en valores y un proyecto pedagógico alineado con los lineamientos de primera infancia y el modelo Escuela con Propósito. Además, fortalece a las familias mediante capacitaciones y orientación integral.

Educación que transforma comunidades

Para Conviventia, cada inicio de clases es un paso más en su misión de transformación sostenible. La educación de calidad, la formación en valores, el fortalecimiento espiritual y el acompañamiento a las familias son pilares fundamentales para romper ciclos de pobreza y construir comunidades resilientes.

Más allá de cifras de matrícula, lo que comienza en cada aula es un proceso de esperanza. Porque cuando un niño aprende, cuando un joven descubre su propósito y cuando una familia se fortalece, se siembra una transformación que trasciende generaciones.

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